Las cosas no pasan por algo...
Se dice comúnmente que las cosas suceden por algo y sì tiene algo de cierto: llorè porque me hirieron, fracasè porque cometí un error, me engañaron porque confié... pero decir que las cosas pasan por algo me hacen ver los sucesos como meros justificantes de otros casi casi como excusas.
Me gusta cambiar mejor esta perspectiva por otra que ve las experiencias que vivimos como oportunidades para hacer posibles otras y que dice que las cosas no paran por algo, sino que màs bien, pasan para algo.
un evento "A" sucede para hacer posibles otro suceso "B", y la suma de A y B harán posible una experiencia "C" y asì sucesivamente, un simple cambio de semántica puede tener una diferencia enorme en nuestras vidas.
Ahora una làgrima es para una pronta sonrisa. Un esfuerzo es para posibilitar un logro. Un fracasa es para un pronto éxito. Una ruptura es para un nuevo encuentro. Una adversidad es para una futura prosperidad.
A donde quiera que miremos: cada cosa que vivimos es una oportunidad que nosotros decidimos si la aprovechamos o no. Asì que si te gusta esta perspectiva, te invito a que la siguiente vez que te suceda algo no te preguntes ¿por què pasò?... pregúntate ¿para què te pasò?

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